El ejercicio aeróbico se basa en el
desarrollo de actividades con menor intensidad que las realizadas en el
ejercicio anaeróbico, pero durante periodos de tiempo más largos (andar,
correr, nadar y montar en bicicleta), con el objetivo de conseguir mayor
resistencia. Para obtener la energía necesaria para realizar estas actividades,
es preciso quemar hidratos y grasas, y para ello se necesita oxígeno. Las
personas que quieren adelgazar suelen realizar este tipo de ejercicio porque
quema grasa y, además, al utilizar mucho oxígeno, incrementa la capacidad
pulmonar y es beneficioso para el sistema
cardiovascular.
A diferencia del ejercicio anaeróbico, el aeróbico no aumenta la masa
muscular.
Para calcular la intensidad del ejercicio aeróbico se miden las
pulsaciones cardiacas por minuto. El máximo número de pulsaciones por
minuto (NPM) que se consideran seguras para un corazón sano se calcula
empleando una constante de 220 (en el caso de los hombres) y 210 (para las
mujeres), a la que se le resta la edad del sujeto. Por ejemplo, en el caso de
una mujer de 45 años, su NPM sería 210-45 = 165.
De acuerdo a estos parámetros, se considera que un ejercicio aeróbico es
suave cuando se alcanzan entre el 55% y el 60% de NPM, moderado si llega al
60%-75%, y fuerte al realizado entre 75% y 85%. Si se sobrepasa el 85% se
considera que el ejercicio ejecutado tiene un importante componente anaeróbico.
El ejercicio que consigue mayores beneficios es el ejercicio aeróbico moderado.
Beneficios del ejercicio aeróbico
Los principales beneficios que puedes conseguir con la práctica de
ejercicio aeróbico son:
·
Permite adelgazar, al reducir la grasa corporal. Como se ha explicado
anteriormente, el ejercicio aeróbico emplea las grasas como fuente principal de
energía, por lo que resulta el tipo de ejercicio más beneficioso para las
personas con obesidad o sobrepeso. Además, para definir los músculos, primero es
preciso eliminar la grasa localizada entre los mismos. Para conseguir la
pérdida de peso, el ejercicio se debe practicar habitualmente y con una
intensidad moderada.
·
Mejora la función cardiovascular y la capacidad pulmonar, tanto en los
individuos sanos, como en pacientes con algún trastorno coronario. También
facilita la circulación sanguínea y la oxigenación del organismo, lo que se
traduce en un incremento de la capacidad para realizar esfuerzos, y una mejora
general de las diversas funciones del organismo.
·
Influye positivamente en el estado de ánimo, mejorando la autoestima, la
calidad del sueño y el bienestar general del individuo. Al realizar ejercicio,
se liberan endorfinas en el cerebro, unas proteínas asociadas a la inhibición
del dolor y la generación de sensaciones placenteras.
·
Incrementa los niveles de absorción de calcio, fortaleciendo los huesos
y reduciendo el riesgo de fracturas.
·
Ayuda a disminuir la presión arterial y a reducir los niveles de
colesterol LDL (“colesterol malo”), aumentando al mismo tiempo los niveles de
colesterol HDL (“colesterol bueno”). De esta forma, disminuye el riesgo de
infarto.
·
Aumenta la capacidad de resistencia.
Consejos para practicar ejercicios
aeróbicos
Te damos algunos consejos
convenientes que sigas para practicar
ejercicio aeróbico:
Beneficios del
ejercicio físico
Realizar de forma regular y sistemática una actividad física ha
demostrado ser una práctica muy beneficiosa en la prevención, desarrollo y
rehabilitación de la salud, a la vez que ayuda al carácter, la disciplina y a
la toma de decisiones en la vida cotidiana.
El ejercicio físico, ya sea de corta o larga duración, contribuye a establecer
un bienestar mental, mejorando la autonomía de la persona, la memoria, rapidez
de ideas, y promoviendo sensaciones como el optimismo o la euforia, al tiempo
que se mejora la autoestima de las personas, lo que produce beneficios en
diferentes enfermedades como la osteoporosis, la hipertensión o las crisis
diabéticas. La intensidad y la carga deben ser determinadas de forma
individual, ya que dependen del nivel técnico y de la condición física de cada
persona.
Beneficios
biológicos
·
Mejora la forma y resistencia física.
·
Regula las cifras de presión arterial.
·
Incrementa o mantiene la densidad ósea.
·
Mejora la resistencia a la insulina.
·
Ayuda a mantener el peso corporal.
·
Aumenta el tono y la fuerza muscular.
·
Mejora la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones.
·
Reduce la sensación de fatiga.
Beneficios
psicológicos
·
Aumenta la autoestima.
·
Mejora la autoimagen.
·
Reduce el aislamiento social.
·
Rebaja la tensión y el estrés.
·
Reduce el nivel de depresión.
·
Ayuda a relajarte.
·
Aumenta el estado de alerta.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario